domingo, 20 de abril de 2014

20 de abril de 2014
Pascua de Resurrección
Algunas reflexiones acerca de la violencia


Pasan los días, y mientras transcurren y suceden cosas  hago un alto para pensar  sobre algo que siento que nos convoca a todos a una reflexión y a una transformación: la violencia.
Vayamos a su significado según el diccionario : Utilización de la fuerza excesivamente. Acción injusta con que se ofende o perjudica a alguien. Tipo de interacción humana que se manifiesta en aquellas conductas o situaciones que, de forma deliberada, aprendida o imitada, provocan o amenazan con hacer daño o sometimiento grave (físico, sexual o psicológico) a un individuo o una colectividad; o los afectan de tal manera que limitan sus potencialidades presentes o las futuras.
Se trata de un concepto complejo que admite diversos matices dependiendo del punto de vista desde el que se  lo considere; en este sentido, su aplicación a la realidad depende en ocasiones de apreciaciones subjetivas.
La violencia fue asociada desde tiempos muy remotos a la idea de la fuerza física y el poder. Los romanos llamaban vis, vires a esa fuerza, al vigor que permite que la voluntad de uno se imponga sobre la de otro. Vis tempestatis se llama en latín el ‘vigor de una tempestad’. En el Código de Justiniano se habla de una ‘fuerza mayor, que no se puede resistir’ (vis magna cui resisti non potest). Vis dio lugar al adjetivo violentus, que aplicado a cosas, se puede traducir como ‘violento’, ‘impetuoso’, ‘furioso’, ‘incontenible’, y cuando se refiere a personas, como ‘fuerte’, ‘violento’, ‘irascible’. De violentus se derivaron violare --con el sentido de ‘agredir con violencia’, ‘maltratar’, ‘arruinar’, ‘dañar’-- y violentia, que significó ‘impetuosidad’, ‘ardor’ (del sol), ‘rigor’ (del invierno), así como ‘ferocidad’, ‘rudeza’ y ‘saña’. Algunas interpretaciones muestran que vis, fuerza,  el vocablo latino que dio lugar a esta familia de palabras, proviene de la raíz prehistórica indoeuropea uei- ‘fuerza vital’, ir detrás de algo, perseguir con vigor, deseo, poder, fuerza.

Estamos en tiempos donde se siente que hay mucha violencia explícita en las calles de nuestra comunidad: agresiones de palabra, arrebatos y robos, asesinatos a mano armada , linchamientos.
Pero si investigamos esta palabra en profundidad vemos que no es tan sencillo describirla y clasificarla. Una tempestad puede ser violenta y limpiar y transformar la tierra y la atmósfera .
La violencia está unida al daño y está unida a la vida. Es fuerza y  es destrucción. La violencia es parte de la naturaleza, de la vida, de la muerte, y de nuestra existencia. Es la fuerza vital reprimida que sale a borbotones cuando se le niega a su existencia, y cuanto más se le niega su existencia más destruye cuando sale.
¿Cómo saber qué hacer con esta fuerza interna, cómo saber cuándo está a favor de la vida y de la evolución y cuando se convierte en fuerza destructiva por sí misma?
He ahí un gran enigma que enfrenta la humanidad consciente o inconscientemente hace miles de años. Que ha sido causa de justificación de grandes actos de crueldad y destrucción.
Suprimir la violencia es imposible. Reprimirla es inútil. Es una gran tentación,  porque para ser aceptado socialmente hoy en día  es bueno ser manso, tranquilo. El problema es que cuando reprimo la violencia, ésta se aloja en el gran reino del insconciente , y cobra vitalidad oculta, en la sombra, alimentándose sin que nos demos cuenta hasta que en el momento más inesperado irrumpe con toda la fuerza de haber roto el dique de contención y nos sorprendemos cuando nos encontramos a nosotros mismos o a otras personas que creíamos tan mansas en actos de mucha brutalidad y destrucción.
El camino es transformarla, dejar que se trasmute en energía vigorosa constructiva. Proceso complejo si los hay. Que compromete lo más difícil del ser que es la aceptación de que soy violento. Aunque sea un buen vecino, madre de familia , ciudadano respetuoso , amigo querido, etc, si pertenezco a la raza humana y vivo en este mundo, en este milenio y en esta cultura, soy violento. Esa energía vive en mí. Si la asumo, tengo la posibilidad de transformarla . Si la niego, se manifestará a mi alrededor y aunque yo crea que no tengo nada que ver , porque no es mi mano la que perpetra los actos, yo soy responsable de esos actos en alguna medida. Porque la violencia es una energía. Cuando la reconocemos es generalmente a través de sus efectos pero antes de llegar a esos efectos la energía estaba y circulaba y promovía e iba creando la situación para ser expresada. El acto de violencia es un acto vincular en el cual todos somos parte, algunos en forma más conciente y activa y otros en forma más inconciente y proyectiva.
Reconocer esto puede ser muy terrible pero muy liberador; terrible porque no me exonera de responsabilidad aunque yo no haya levantado la mano para destruir o golpear; pero liberador porque me permite  transitar el camino de sentirme parte de esta humanidad y trabajar con mis sentimientos internos más inconscientes y más profundos , allí donde se aloja el resentimiento, la ira, el odio y más que nada el dolor . Me permite transformar  para ser más libre, y aumentar mi capacidad de amar.
Decía Jung que aquello que está en la sombra se convierte en nuestro destino . La violencia no asumida en nosotros, no trabajada , vuelve a nosotros como un boomerang expresada por un otro al que puedo proyectarle mi odio reprimido y seguir alimentando el circuito de víctima  /victimario ; o puedo hacer un alto y centrarme en mí, preguntarme qué me está sucediendo, tratar de desentrañar las señales ocultas para evolucionar por ese camino.
La violencia en mi vida, en la comunidad, en el mundo, me muestran claramente que algo tengo que cambiar.
No importa si “el otro” no lo hace. En el momento  en que me doy cuenta ,la tarea es ineludible. Y lo más maravilloso es que en el proceso de transformación, cuando elijo el camino del amor y la libertad, esa frecuencia se multiplica a mi alrededor y ayuda  los otros a emprender ese camino también.
El acto de la voluntad de sentir la violencia y no actuarla  tiene un inmenso valor, así como de disuadir a otros de  ejercer violencia . Porque la violencia genera más violencia en el otro y también alimenta el círcuito víctima / victimario desde el otro polo. El que la actúa refuerza un polo, el que no la actúa y la proyecta refuerza el otro. Los dos son responsables. ¿Quién tiene mayor responsabilidad? Ambos. ¿Quién es el puede romper el círculo vicioso? El que tenga mayor conciencia. No importa en qué polo esté. En el momento en que uno de los dos empieza el camino de transformación interna y deja de pensar que el  problema es del otro , cambia la configuración energética para ambos. Tarea muy difícil pero de una fuerza enorme.
Una de las características más fuertes de la sociedad polarizada de hoy es la proyección de la violencia social en un sector etiquetado (por uno mismo y  sus prejuicios, obviamente) que es considerado culpable de esa violencia. Entonces decimos que hombre es violento frente a la mujer, que una raza es más violenta que otra, que una etnia es más violenta que otra, que un partido político es más violento que otro, que una clase social es más violenta que otra. Generalmente nos encanta descubrir que aquel que no nos gusta, no nos cae bien, no comprendemos mucho o sentimos lejanos y hasta hostiles es el culpable de todo cuando si analizamos cuidadosamente, grupos humanos de toda índole que han sido víctimas en alguna circunstancia después en otra son los propios verdugos.

No hay etnias violentas, religiones violentas, clases sociales violentas, etc. Hay hombre violentos .El ser humano es violento. En todas sus formas, géneros, razas, comunidades, con distintos niveles de evolución y de conciencia que dificultan el camino .

“¡Si todo fuera tan sencillo! Si en algún lugar existieran personas acechando para perpetrar iniquidades bastaría con separarlos del resto de nosotros y destruirlos. Pero la línea que divide el bien del mal pasa por el centro mismo de corazón de todo ser humano . ¿Y quién está dispuesto a destruir un solo fragmento de su corazón?”
Alexander Solzhenitsyn


Por eso mismo, cuando vemos , padecemos y nos preocupamos por lo que pasa, recordemos esto y pensemos que no somos ajenos, que el trabajo empieza por cada uno . Está bien que como ciudadanos reclamemos más justicia y queramos que la sociedad sea menos violenta. Pero pensar que son violentos  solamente los otros, los políticos, los jueces, los policías, los ladrones, los ricos, los pobres, los barra bravas, los piqueteros , los musulmanes, los católicos , los comunistas, los capitalistas es una falacia . Todos somos violentos porque todos somos humanos y está en nuestro corazón esa fuerza y también la capacidad de transformarla .   Dejemos de enjuiciar al otro, porque eso también es un acto de violencia.
“No es a los otros  en este planeta a quienes debemos temer. Después de todo, están gobernados por el miedo también. Si podemos recordar eso, entonces tendremos menos animosidad hacia ellos, y ellos tendrán menos influencia sobre nosotros. Esto no quiere decir que debemos ser pasivos cuando nos hacen daño, pero tendremos menos posibilidades de quedar atrapados en  un ciclo regresivo , repetitivo cuando recordamos que el miedo es el enemigo común. Mientras escribo, tantas partes del mundo están devastadas por el miedo, conducidas por la ira, e incapaces de ver al niño lastimado en sus enemigos. Estamos gobernados por políticos cuya supervivencia como políticos depende de avivar esos miedos y por lo tanto de dividirnos entre nosotros. Todos parecemos olvidar las palabras que Philo de Alejandría pronunció hace milenios: ‘Sé bueno, pues todos aquellos con los que te encuentras tiene realmente grandes problemas’”
James Hollis


En esta Pascua de Resurrección recordemos las palabras del poeta alemán:


La auténtica verdad no es la verdad, sino el error trascendido.
La verdadera realidad no es la realidad, sino la ilusión despejada.
La auténtica pureza no es la pureza primigenia, sino la impureza depurada.
Y lo verdaderamente bueno no es el bien original,  sino el mal superado.
Esto vale para todo el universo, aún para los dioses.
Pues en el camino de transformación del mal puede generarse algo nuevo
que  no se hallaba originalmente en el bien.
Habiendo creado Dios la polaridad Él se ha obligado a sí mismo

a manifestar siempre de nuevo su más profunda esencia,
de una manera diferente a la que hubiera logrado sin ella

Friedrich Benesch (1907-1991)





jueves, 6 de febrero de 2014

     


 "He llegado a la conclusión aterradora de que yo soy el 

elemento decisivo en mi vida. Yo poseo el tremendo poder 

para hacer mi vida miserable o alegre. Para con otros y 

conmigo mismo, yo puedo ser una herramienta de tortura o 

un instrumento de inspiración. Es mi respuesta que decide 

si una crisis se escala o no. Son mis acciones que deciden si 

yo me ennoblezco o me degrado, y si humanizan o 

deshumanizan a los demás. Yo soy el poder en mi 

vida."—Johann Goethe, filósofo alemán (1749-1832).


Hace días que estoy buscando palabras para expresar la cualidad de la actitud que anhelo cultivar en mí en esto tiempos de crisis política y económica, donde uno se siente parte de una gran conmoción , una incertidumbre y donde a diestra y siniestra , de un polo a otro, se esgrimen acusaciones de todo tipo y nivel. 

Olvidando que no hay  análisis posible en ninguna situación humana, íntima o en gran escala, privada o pública, en la que uno no tenga que ver, a la que uno no haya aportado nada, en la cual uno sea el mero espectador de cómo se equivocan los otros . Consciente o inconscientemente todos somos parte de lo que nos afecta y todos hemos contribuido para llegar hasta acá. 

Por eso el primer paso es el reconocimiento de aquello que puede cambiar en mí.

Esto no quiere decir que uno niegue el error ajeno , o lo justifique.


Es simplemente llevar el foco de la energía a lo que puedo transformar, a lo que me corresponde. El desarrollo de cada uno de nosotros está entrelazado con otros pero la decisión de crecer o no, es individual y , como demuestran muchos testimonios valiosos , como el de Mandela, o Viktor Frankl, no depende de lo que esté sucediendo alrededor . 


Los sucesos personales o sociales de los que somos parte son en realidad la manifestación visible de procesos muy complejos en los cuales todos estamos tejiendo la trama, cada uno desde su lugar, con lo que es, con su misión de vida, con aquello que vino a aprender , con las decisiones que toma, con la energía que emana. Aunque no nos demos cuenta .


Cada vez que frente a un gran malestar buscamos un culpable antes que nada, y caemos en la tentación de creer que esa persona o ese grupo de personas es el absoluto responsable de lo que ocurre a nivel  personal, nacional o global estamos equivocados , pero sobre todo estamos perdiendo la valiosa oportunidad de transformación que la situación nos presenta. 


Y la responsabilidad de la transformación recae en mayor medida en aquellos que tienen mayor conciencia de los procesos. 
Porque lo maravilloso es que , aunque la decisión de emprender este camino es totalmente individual, el efecto llega a todos. Cuando elevamos nuestra conciencia , la frecuencia que transmitimos ayuda a otros en su propio proceso de transformación. 

En este momento difícil  los líderes visibles no están pudiendo dar este paso . Lo que recibimos de los medios es una seguidilla de declaraciones en las que ellos  acusan al bando contrario y poca o ninguna tendencia tienen a reconocer los errores propios. La culpa la tiene el gobierno, los especuladores, los comerciantes , los que trabajan, los que no trabajan, en fin , el otro para el que acusa. 

Por eso yo siento fuertemente que no viene de los líderes  la posibilidad de cambio. La posibilidad de integrar y tratar de ver la totalidad está en cada uno de nosotros. 
Y si emprendemos este camino, los líderes tomarán esta energía. O dejarán de serlo y aparecerán otros. 
Porque ellos son, hoy , los representantes de la energía de hoy.

Gracias, Goethe, a doscientos años de tus palabras. 











miércoles, 22 de enero de 2014

Un camino de integración 



Comienzo esta entrada sabiendo lo que quiero decir, pero también sabiendo que hasta ahora es lo más difícil que he tratado de expresar y que , por lo tanto, es un concepto que puede ser punto de partida para una gran transformación personal y social.
En varios momentos de nuestra historia, y en este particularmente, se vuelve difícil dialogar verdaderamente, porque toda discusión política se encara desde una posición tomada en contra de otra. Por lo tanto, no se busca aprender del intercambio, sino demostrar que uno tiene razón y que sólo la postura propia es verdadera y la otra es completamente falsa.

Me permito citar a Alejandro Lodi y, a recomendar su blog: http://alejandrolodi.wordpress.com/

"Y aquí la clave es discriminar conciencia de polaridad de polarización. Es muy fácil confundir "polaridad " con "polarización" . En la escala individual esa confusión puede ser dolorosa, pero en la escala colectiva suele ser trágica.”
"La conciencia  de polaridad sería la de que la realidad está constituida por dos polos, dos principios: todo surge del vínculo entre un principio activo y un principio receptivo. (...) En términos sociales podríamos  hablar de una tendencia hacia la renovación y una tendencia hacia la conservación. La dinámica de una sociedad está sostenida en estos dos polos en constante vínculo: cambio y preservación.”
"Por su parte , la polarización es una percepción distorsionada de esa circulación, el hechizo de percibir esa dinámica como un antagonismo excluyente entre ambos polos, la traducción de esa interacción creativa como un conflicto que sólo se resuelve con la hegemonía absoluta de uno de los dos polos sobre el otro. Es la oscura fascinación del "triunfo absoluto de la luz sobre la sombra" que pondría fin al sufrimiento. En nuestra historia se traduce  (...) como el encanto de sentir que alguien en particular encarna objetivamente el "absoluto mal" y otro (junto con nosotros, claro) encarna el "absoluto bien" . Y encarnar el absoluto bien implica de inmediato el compromiso de salvar, purificar, y asumir la responsabilidad de exterminar el mal. "

(Fragmento extraido del artículo 2012/08/04/seminario-gira-democratica-y-misteriosa-version-completa)


Esta polarización nos politiza afectivamente: no discutimos ni proponemos ideas o acciones, defendemos cualquier accionar del que consideramos de nuestra facción y descalificamos al que encarna la otra facción. Buscamos aliarnos e identificar a los que piensan como nosotros y ponemos en la otra vereda a los que sostienen la otra postura.

“Esa bipolaridad se traduce también en las políticas económicas. Una alternancia maníaca y extrema entre el “fundamentalismo de mercado” y “fundamentalismo de Estado”. Ambos polos se retroalimentan. Los desastres de uno convocan al otro como revelación salvadora, hasta que sus desastres convocan al otro como redentor. La apertura indiscriminada de la economía como salvación a la parálisis y el atraso estatista, la protección de lo nuestro como redención al saqueo de la usura del libre mercado. Siempre se reproduce la convicción de una idea absoluta, excluyente. La fantasía de un rol absoluto del mercado, excluyente del Estado. La fantasía de un rol absoluto del Estado, excluyente del mercado.” Alejandro Lodi


Sin darnos cuenta de que ,en realidad, ninguno de los dos polos tiene todas las respuestas a los problemas que hay que resolver y seguramente tendrá mejores gestiones uno sobre algunas cuestiones y otro sobre otros; y , lo que es más importante, ambos polos se necesitan.

El varón no es mejor que la mujer, el negro no es mejor que el blanco, ni siquiera podemos decir que Boca es mejor que River (o viceversa, para no herir susceptibilidades). 

"Una dualidad en la que se valora una valencia por encima de la otra produce dicotomías en nuestra percepción de nosotros mismos y de los demás. Empezamos a vivir una realidad unilateral, una ilusión creada por nuestra propia mente . Entre las dicotomías predominan las siguientes: masculino/ femenino, mente/ cuerpo, pensamiento/ sentimiento y vida/ muerte. Lo femenino, el cuerpo, el sentimiento y la muerte han estado siempre subyugados por su contrario: las distinciones son indispensables, el reconocimiento de las diferencias es necesario. Cuando nos identificamos exclusivamente con un lado de la dualidad y nos disociamos y reprimimos el otro, entonces empezamos a tener una visión falsa de la realidad. Si nos aferramos a nuestra posición elegida, no podemos avanzar hacia una posición de totalidad. Nos separamos de las raíces de nuestra anterior conciencia por temor a caer en ella. Hay que encontrar un nuevo equilibrio si queremos avanzar con lentitud en nuestro futuro crecimiento evolutivo. "

Marion Woodman; Elinor Dickson
Bailando entre las llamas 


 Esta situación  de polarización está además sostenida, avalada y fomentada por muchos medios de comunicación que se han alineado o a favor de la gestión del gobierno o totalmente en contra, por cuya razón recomiendo leer y escuchar muchas fuentes antes de sacar conclusiones apresuradas porque se selecciona, se oculta y hasta se tergiversa información para exacerbar alguno de los dos polos. Y esto se hace desde ambos polos, no  lo hace sólo  "el que no piensa como yo" , como cree mucha gente .

Lo que convierte a  la situación  en más crítica todavía, es que los líderes políticos también sostienen, alimentan y refuerzan esta polarización.

Me gustaría ahora compartirles algo que me inspiró un artículo  de un antropólogo, Gregory Bateson , que se denomina "El tiempo está descoyuntado". En el mismo habla también de la polaridad del universo y habla particularmente del universo biológico: 

"Parecería ser que en todo proceso evolutivo hay dos elementos componentes, y que el proceso espiritual tiene, de manera similar una estructura doble. Permítaseme utilizar la evolución biológica como parábola o paradigma para introducir lo que diré luego sobre el pensamiento, el cambio cultural y la educación. (...) Estos dos componentes necesarios de la vida mantienen entre sí un interesante contraste: el desarrollo interior es conservador, pero el mundo exterior está en perpetuo cambio".
"Quien quiera comprender el proceso espiritual debe contemplar la evolución biológica, y vice-versa.”
"El problema que se plantea en la práctica es el de la combinación  de estos polos de contraste ; una vez reconocida su relación dialéctica, ¿cómo proceder? Jugar una sola mitad de esta partida entre adversarios sería sencillo, pero para ser un estadista se requiere algo más, e indudablemente más difícil.”
"Me atrevo a sugerir que si los consejeros regentes tiene una misión es la de actuar como estadistas, precisamente en este sentido: la misión de elevarse por encima de las banderías y de no aliarse a ninguno de los componentes . "


Esto que Bateson sugiere para los estadistas es en realidad una misión que podemos encarar todos.
Primeramente, como digo siempre, en nuestro interior. Identificar contradicciones  en nosotros y poder observarse sin condenarse.
Y luego, en las situaciones que nos toca vivir y, sobre todo en estos momentos, en el análisis político que hacemos.

En este momento de polarización K- antiK  está bueno reconocer que  a cada uno de nosotros, por su historia, por su entorno, por sus vivencias, por ideologías que resuenan más que otras, nos simpatiza más un polo que otro.
Ensayemos cómo sería conocer al  otro polo, aceptar sus errores, corrupciones y falencias (no negarlas o creer ingenuamente que no existen),  pero conectar con aquello que es verdadero que tiene para aportar . Porque seguramente es lo que el otro polo está olvidando .
Cómo sería no dejarse exacerbar por las noticias tendenciosas y empezar a reconocer indicadores claros para elaborar juicios cautelosos.
Y tener en cuenta que, si las facciones políticas se polarizan, ninguna va a ser opción valida constructiva. La opción  más sabia se construirá a partir de un tercer camino que sepa integrar .
Ahí es donde podemos actuar. Esas opciones, la famosa síntesis entre tesis y antítesis, se puede dar si energéticamente trabajamos para integrar la polaridad y salir de la polarización.

“El conflicto está en el hombre. A no ser que se resuelva ahí, no puede ser resuelto en ningún otro lado. La política está dentro ti; es entre las dos partes de la mente. Existe un puente muy pequeño.
Si este puente es fortalecido a tal punto que las dos mentes desaparecen como dos y se torna uno, entonces la integración, la cristalización surge.

“La imagen de integración es la fusión de los opuestos, el encuentro del masculino y femenino interno, el encuentro del yin y del yang, el encuentro del izquierdo con el derecho, el encuentro de la lógica y lo ilógico, el encuentro de Platón y Aristóteles.

"Este es un tiempo de comunicación entre las dualidades de la vida previamente experimentados. En vez de la noche oponerse al día, la oscuridad suprimir la luz, ambos trabajan juntos para crear el todo unificado, cambiándose el uno en el otro en un proceso sin fin, cada uno conteniendo en su núcleo la semilla del opuesto.

"El águila y el cisne son ambos seres de vuelo y de majestad. El águila encarna el poder y la soledad. El cisne encarna el espacio y la pureza, suavemente flotando y buceando, sobre y dentro del elemento de las emociones, enteramente contento y completo dentro de su perfección y belleza.

"Nosotros somos la unión del águila y el cisne: masculino y femenino, fuego y agua, vida y muerte. El naipe de integración es el símbolo de auto-creación, nueva vida, y la unión mística. También conocida como alquimia.”
Osho Ancient Music in the Pines Chapter 1





Florencia Kettner
Mural pintado en la Sociedad de fomento de La Lucila 


viernes, 17 de enero de 2014

17 de enero

Cuento de los ashanti, pueblo africano

La sabiduría de todos

Nyame, el Dios del Cielo, le entregó a Anansi una olla con toda la sabiduría del mundo y con instrucciones muy precisas: tenía que repartirla equitativamente entre todos los hombres. En la olla estaba realmente todo lo que podían necesitar . Cómo convertir la leche en cuajada y cómo llevarse bien con los vecinos, qué armas usar en la guerra y cuáles eran los ritos para atraerse la voluntad de los dioses, las palabras adecuadas para saludar a un jefe y la destreza para tejer con fibra de palma. Consejos, habilidades, conocimientos. 

Pero Anansi no tenía ganas de compartir semejante tesoro y quiso guardárselo todo para él. Para esconderlo mejor, decidió subir la olla a lo alto de un gran árbol, el más alto de la selva. Era dificilísimo trepar cargando una enorme olla que le pesaba y le estorbaba el brazo. 

Su hijo Intikuma lo vio luchando por trepar lo más alto posible y se quedó mirándolo con asombro.

-Padre- le dijo después de un rato-, no podrías trepar mucho más cómodo si te cargas esa olla a la espalda. 

Cuando escuchó ese consejo tan sensato, rugió de rabia. 

-¿Cómo es posible? ¡Un muchachito sabe más que yo, que tengo la olla de la sabiduría! ¿Para qué me sirve todo esto?

Y en un ataque de furia , arrojó la olla de la sabiduría al piso. Estaba ya bastante alto. La olla se estrelló con estruendo y trozos de sabiduría volaron en todas direcciones. Imposible volver a reunirla. Durante mucho tiempo la gente encontró restos de sabiduría esparcida por aquí y por allá, en la tierra, sobre las hojas, en los hongos y las lianas o mezclada con el agua del río. Y por supuesto, los recogían y se los llevaban a sus casas.
Es por eso que hoy no existe ningún  hombre en el mundo que sea dueño de toda la sabiduría. Todo el mundo tiene un poco y cuando la gente se encuentra a conversar y a cambiar ideas, comparten los unos con los otros el pedacito que les tocó.

En casi todas las culturas arcaicas hay un tiempo mítico en el que se decidieron las características del mundo tal como lo conocemos hoy. En ese tiempo, los animales tenían forma humana. Así, Anansi, protagonista de tantos cuentos y leyendas de la etnia ashanti-akan, es hombre y es araña al mismo tiempo. En este cuento, su codicia no alcanza a evitar la sana intención de Nyame, el Creador: que la sabiduría sea compartida entre todos los hombres.

SHUA, ANA MARíA
El libro del ingenio y la sabiduría
Buenos Aires, Alfaguara, 2003
pp337-338

Las primeras preguntas que se me ocurren,: ¿Por qué Dios quiso que la sabiduría estuviera repartida entre todos los hombres?
 ¿Por qué no la reunía una especie de semi-dios que la trasmitiera de generación en generación y la conservara incólume, clara , impoluta?
¿Será que la sabiduría no es siempre clara , inalterable?
¿Será que es un devenir y no un ser, será que en el diálogo y en el círculo la sabiduría adquiere otra cualidad que ningún hombre, por más que reúna todas las virtudes posibles de cultivar y poseer, podría darle?
¿Será que algo sucede en el puente sagrado desde el yo al tú?
En ese hiato en el cual el hombre no deja de ser yo pero trasciende su egoidad y se encuentra con el tú sin extinguirse, para dar lugar a un nosotros creador .


Lo segundo  que se me ocurre es : ¿Por qué necesitamos ser los dueños del saber, o que alguien lo sea? Alguien a quien defendemos a ultranza y al que le otorgamos la exclusividad de la sabiduría.


Hace un tiempo se me ocurrió una frase que me ha acompañado mucho y me ha ayudado en muchas ocasiones.

Nadie tiene nunca toda la razón y todos tenemos siempre un trocito de verdad.

Pensemos en todas las discusiones y conflictos que nos toca vivir en el día a día (que es después de todo, la verdadera realidad que construimos) y observemos en nosotros (no en los demás) cuanta energía se va en demostrar que tenemos razón y el otro no. Cuántas veces le relatamos un problema a alguien supuestamente buscando consejo cuando solo queremos que nos reafirme que somos nosotros los que estamos en lo cierto y  que es el otro el que  está totalmente equivocado.
Si soltáramos ese afán nos encontraríamos en el proceso de saber que nadie tiene razón, sino que cada uno tiene un pedacito de la olla de Anansi y que para recuperar aquella sabiduría, hay que sentarse en círculo y dialogar , abiertos y conectados.



domingo, 12 de enero de 2014

12 de enero de 2014


Desde siempre me gustó la historia y más tarde la política.

Me tocó nacer y crecer en un país que ha atravesado momentos críticos y violentos y que parece girar en torno a cuestiones que no se resuelven, o peor aún, que no evolucionan... ¿será así?

El año pasado se cumplieron los treinta años de democracia sin interrupciones y también para mí fueron treinta años desde la primera vez que voté , en 1982, cuando tenía diecinueve años . Desde entonces he votado muchas veces y hace un tiempo que vengo reflexionando al respecto.

Y vengo desarrollando el pensamiento, la idea, de que ya no es el voto el verdadero agente del cambio.
Si es que queremos cambiar.
Mi impresión es que cuando vamos a votar, ya está todo de alguna manera decidido.
No me parece que estemos eligiendo muchas opciones de desarrollo, progreso, evolución.
Votamos nombres en listas armadas. Nombres que dicen defender ideas que luego se convierten en negociaciones para sostenerse en el poder para recibir los beneficios que eso da.
Sea el partido que sea, la ideología que se defienda.
Hay que seguir votando y eligiendo lo mejor posible, cada uno de acuerdo a su filosofía e idea.
Hay que seguir luchando por la transparencia de estos procesos.
Pero insisto, no me parece que el cambio verdadero sea por este camino.

Y ahí me nace otra idea: política, la verdadera política, se hace en muchos ámbitos.
Cada vez que un grupo de personas se sienta a dialogar para intentar resolver un conflicto y se dejan de lado intereses personales para escucharse, integrar, sumar y buscar un camino común, se hace política.

Hagamos política entonces. En casa, en el barrio, en las escuelas, en los trabajos, en los consorcios .

Escuchar, pensando que lo que el otro tiene para decir es valioso.
Hablar sintiendo que lo que digo suma y aporta .
Tratar de buscar entre todos con discernimiento y sentido común.
Conectarse con el problema concreto tratando (que difícil) de trascender paradigmas e ideologías .

Y esto me lleva a mi principal propuesta:
hagamos política adentro nuestro
Dialoguemos con nosotros.
y seamos sinceros en ese diálogo

En estos días seguiré desarrollando



sábado, 11 de enero de 2014

11 de enero de  2014






Comienza un año nuevo en nuestro calendario, en el mundo occidental y en nuestro país/ comunidad...

Tiempos inestables y en ocasiones angustiantes...

Qué pensar,y sobre todo qué hacer que construya .
Hace tiempo que me hago estas preguntas...

Este blog nace desde mi necesidad de compartir ideas y propuestas en torno a las coyunturas y energías que se despliegan en nuestro contexto social, político económico , buscando comprender mejor  y más integralmente lo que sucede.. Mi anhelo  es tratar de entender  lo visible desde una visión más profunda y que contemple mayores dimensiones de análisis, filosóficas, psicológicas, sociológicas , espirituales , energéticas, tratando de integrar visiones y, desde allí, modificar actitudes.

Sé que compartiendo el camino e intercambiando sentires y saberes este proceso se enriquece.
A mi parecer no van a venir cambios profundos desde la estructura de poder tal como está constituida ahora. Más bien es mi intuición que los cambios se van a dar en sentido contrario, desde pequeñas células de transformación , siendo la primera de ellas el interior de cada persona, y luego en pequeñas redes, círculos , comunidades que promuevan el encuentro y la búsqueda. Este proceso es ,por supuesto, lento, pero profundo .

El punto de partida es, desde ya, ampliar nuestra conciencia, y, por ende, la conciencia grupal, como fuerza de anclaje energético , con el convencimiento personal que desde actitudes de mayor libertad, comprensión y ecuanimidad se transmiten fuerzas invisibles que operan sobre la realidad material .

Quizá podamos ser, como dice el blog, células de conciencia , caminos de transformación.


 "Las criaturas humanas construyen sostenes suntuosos para sentarse lejos de la tierra. ¿Sabrán ellos que queriendo elevarse están cayendo? Si el hombre teme sentarse sobre la tierra, algo malo le ha pasado a su alma. Hermanos, no olviden que es honra sentarse en la tierra. Sentarse en círculos sobre la tierra, sentarse en círculos con un fuego ardiendo justo en el centro. ¿Quién cambiaría eso por un grotesco armazón donde el hombre deshace su postura? Sentarse en la tierra es la serena felicidad, el único bien que debemos anhelar.
           


            Yo no hablaré. Me encaminaré hacia las montañas a trabajar en el silencio que necesitamos. Comenzará pequeño, como una piedrecita en mi garganta, y se hará grande. Se hará invencible, bajará como agua caliente y tupida por las laderas del este. Descenderá y ahogará a su paso el estrépito que impide escuchar el crecimiento. ¿Escuchan ustedes? Si hay suficiente quietud se puede escuchar el crecimiento de nuestras raíces en el fondo de la tierra. ¡El crecimiento y la dirección del crecimiento! De ese modo recordaremos quiénes somos y hacia dónde queremos caminar.."

Extracto de Los días del venado , de Liliana Bodoc